| SU HISTORIA
Parece que fue ayer, solemos decir cuando volvemos
la vista a algún hecho del pasado y nos damos cuenta, con
sorpresa, de la rapidez con que ha pasado el tiempo. Esto se
puede aplicar a nuestra parroquia de Santa Teresa. En efecto,
parece que fue ayer cuando aún estábamos en Santa Casilda,
compartiendo la capilla para las funciones religiosas con las
Hermanitas y los ancianos, y con muchas dificultades para
encontrar un salón donde reunirse.
Y, sin embargo, han pasado ya veinticinco años desde que el
primer párroco D. Vicente Ariza Gallego,
celebró la primera Misa de la parroquia, el 25 de julio de 1977,
fiesta de Santiago Apóstol.
La parroquia comenzó a existir por un decreto de D.
Marcelo González, entonces Arzobispo de Toledo:
«Por las presentes, en virtud de nuestras facultades
ordinarias, venimos a erigir y erigimos canónicamente una nueva
parroquia en la ciudad de Toledo, con el título de SANTA
TERESA DE JESÚS».
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| Esto decía el decreto, fechado en
mayo de 1977.
La nueva parroquia era una
desmembración de la del Buen Pastor y comprendería la zona que
va desde la Avda. de Portugal hasta el final del término
municipal de Toledo, en dirección a Torrijos.
En el decreto se aduce como causa para erigir la
parroquia «el crecimiento extraordinario de la zona oeste de la
ciudad, que desde hace pocos años ha aumentado
considerablemente... y se prevé que aumentará aún más en un
futuro próximo».
Una tarea importante para la parroquia de Santa
Teresa, que acababa de nacer, era construir un templo
D. Vicente, el párroco, comenzó a dar los primeros
pasos y hacer las gestiones para el nuevo templo.
En septiembre de 1987 se nombro un nuevo párroco, D.
Amadeo Galán Cristina. Se continuaron las gestiones y se
constituyó una Junta de Obras de entre los feligreses, que
estaban deseosos de tener un templo propio y más amplio que la
capilla de las Hermanitas. Por su parte, el Arzobispo entabló
unas gestiones con el Ayuntamiento para la permuta del solar
donde se asentaba el antiguo Mercado de Mayoristas. Por fin,
después de muchos trabajos y preocupaciones, el día 2 de Mayo de
1993, el mismo Cardenal D. Marcelo pudo inaugurar solemnemente
el hermoso templo que ahora disfrutamos. |